... sitio definido por su paisaje bucólico, acompañado por las nobles y ensoñadoras luces del atardecer, y por el canto de las aves, y el murmullo del viento...
... pero también, por el piano y los instrumentos que se fueron agregando con lo que resta del cartel, y que en esta ocasión, para dar la bienvenida a todo esto, convocó a un hombre, que como buen autodidacta, resulta multidisciplinario en su andar, pero sobre todo, resulta ser la manifestación de la constante lucha interna del ser humano.
Las cinco de la tarde en punto y el stride de música clásica entraba y salía de la sincopa, mostrando un estilo limpio y definido, fijando el rumbo de navegación hacia la libertad creativa y a más música que se establecía con otro stride , esta vez más de jazz y con apenas pinceladas de música clásica.
Creatividad contra razonamiento, izquierdo contra derecho, contrapunto, oscuro contra claro, blanco contra negro, jazz contra clásica, conflicto…
... la dimensión de sus piezas por momentos alcanzan matices oscuros, y pese al ambiente lúgubre y profundo, este hombre demuestra magistralmente su creatividad al unir dos estilos y dos atmosferas distintas, que podrían resultar tan opuestas y que sin embrago, surgen en sus suites .
Sus capas y matices poseedoras de un solo y claro mensaje, y de un solo y claro propósito, hacernos viajar a donde nos plazca, sin apenas parpadear, esa es la magia de la música a través de los dedos, de la visión de un hombre y su piano, Pirly Zurstrassen.
Fotos: Eduardo Banda Olivares
CARPE DIEM

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada