DIVERSIDAD: Principios fundamentales de la ecología, riqueza de componentes de un área determinada en un momento dado. Diferencias entre los grupos de personas.
TOLERANCIA: Capacidad de un ser vivo enfermo para soportar los efectos de una enfermedad sin morir y sin sufrir daños importantes o pérdidas de rendimiento. Acuerdo, capacidad de soportar. Respeto de las opiniones y prácticas ajenas, aún contrarias a las propias.
RESPETO: Apreciación de las excelencias morales de una persona y el acatamiento que por tal causa se le hace.
Si se me permite una breve opinión, yo creo que no, el mundo esta hábido de redefiniciones propias para enriquecerse más como individuo y como protagonista del conglomerado social, he aquí mi explicación:

Antecedentes.
1969, último sábado de junio, Nueva York, Greenwich Village, policías, violaciones a los derechos humanos y civiles de homosexuales; consecuencia, 3 días de disturbios y represión… la consumación de estos actos reconfiguraron el orden social para que en 1970 se conmemoré un movimiento que se ha extendido por toda la longitud del mundo.
México 1978, un contingente participa en el X aniversario del 2 de octubre, un año después la 1ª Marcha por el Orgullo Lésbico Gay en la Ciudad de México.




La Marcha.

Sábado 30 de Junio de 2007, 11 de la mañana, un evento de multitudes, gay, lesbianas, bisexuales, travestís, transexuales, toda la comunidad reunida, eso sí, con sus respectivas subculturas cada una de ellas, de su lado parientes, amigos, contingentes y comunicadores, juntos en una acción festiva y reivindicadora, el quid: LA EMANCIPACIÓN, tópico de nuestra era.



Marcha llena de humor, de defensa y promoción de los Derechos Humanos, lucha contra la impunidad, la discriminación.
Un día sin definición, sin explicación, sin disculpas, un día de re-conocimiento, de celebración, día de la identidad sexual.
No hay triángulos rosas invertidos (Símbolo impuesto por los nazis a los homosexuales en los campos de concentración), pero sí un arcoiris en el que se dibuja el rojo, el naranja, el amarillo, el verde, el azul y el púrpura. Colores ya no de distinción, sino de una integración en esta 29na. Marcha por El Orgullo Lésbico–Gay.




Bajo este arcoiris no hay Dorothy pero si un camino (desde la Diana hasta el Zócalo) no de diferencia, ni de soportar al de a lado, tampoco de apreciación, ni mucho menos amarillo, no, en este camino ellos marchan por todos, por "los bugas”, por “las jotas”, por “los leathers”, por “los osos”, por “las nutrias”, incluso por aquellos que solo permanecemos como espectadores, perfectos “imitadores de la realidad”.





Representantes de este movimiento marchan entre la multitud, no para pavonearse, sino para cumplir con su deber como correligionario de un partido no azul, ni amarillo, sino de amplias tonalidades todas.


Entre el camino se cruzan interacciones que se integran a la fiesta, a la alegría, al llamado por algo más que tolerancia o respeto, por algo más que los desclasifique como diversos sociales, pero si tal vez que se reconozcan como diversos de una ecología que enriquece a la cultura y al ser como individuo independientemente de sus preferencias.



¿Qué hay al final del arcoiris? ¿La Catedral o un Beso?

CARPE DIEM

